Stenotrophomonas maltophilia es una bacteria Gram-negativa, aeróbica, no fermentadora y con motilidad gracias a un solo flagelo polar. Se encuentra ampliamente distribuida en el medio ambiente, particularmente en suelos, agua, plantas y entornos hospitalarios, donde puede colonizar equipos médicos, sistemas de agua y superficies húmedas.
A pesar de ser un microorganismo ambiental común, S. maltophilia es un patógeno oportunista que puede causar infecciones en pacientes inmunocomprometidos, especialmente aquellos con enfermedades crónicas o que han sido hospitalizados por largos períodos.
Morfología
Es una bacteria en forma de Bacilos de tamaño medio. No fermenta carbohidratos, pero puede metabolizar diversas fuentes de carbono. Tiene una alta capacidad para formar biopelículas, lo que contribuye a su resistencia a antibióticos y su persistencia en ambientes hospitalarios.
Puede crecer en medios de cultivo como agar MacConkey, donde forma colonias de color amarillo pálido.
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| Colonias amarillas de S. maltophilia en agar chocolate |
Distribución y Hábitat
Stenotrophomonas maltophilia es ubicua en el medio ambiente y puede encontrarse en:
- Suelos y cuerpos de agua.
- Superficies de hospitales y dispositivos médicos (catéteres, ventiladores mecánicos).
- Agua potable y sistemas de distribución de agua.
- Plantas y raíces de algunas especies vegetales.
Patogenicidad e Infecciones Asociadas
Aunque no es altamente virulenta, S. maltophilia puede causar infecciones graves en personas con factores de riesgo, como:
- Uso prolongado de antibióticos de amplio espectro.
- Neutropenia (bajos niveles de neutrófilos).
- Enfermedades crónicas como fibrosis quística o EPOC.
- Uso de dispositivos invasivos (catéteres venosos, ventiladores mecánicos).
Las infecciones más comunes incluyen:
- Neumonía nosocomial: Especialmente en pacientes con ventilación mecánica.
- Bacteriemia y sepsis: En pacientes con catéteres venosos centrales.
- Infecciones urinarias: Asociadas a sondas urinarias.
- Endocarditis: En personas con válvulas cardíacas artificiales.
- Infecciones de heridas y tejidos blandos: Común en pacientes con inmunosupresión.
Resistencia a Antibióticos
Uno de los principales desafíos de S. maltophilia es su resistencia intrínseca a múltiples antibióticos, lo que la convierte en un patógeno difícil de tratar. Presenta resistencia natural a:
- β-lactámicos (penicilinas, cefalosporinas y carbapenémicos) debido a la producción de β-lactamasas.
- Aminoglucósidos por mecanismos de bomba de eflujo.
- Esta resistencia se debe a varios factores, como la presencia de bombas de eflujo, la producción de enzimas inactivadoras y la capacidad de formar biopelículas.
Tratamiento
El tratamiento de elección para infecciones por S. maltophilia es el trimetoprima-sulfametoxazol (TMP-SMX), ya que la mayoría de las cepas son sensibles a este antibiótico. Sin embargo, en casos de resistencia o alergia, se pueden usar otros agentes como:
- Levofloxacino o moxifloxacino (fluoroquinolonas).
- Tigeciclina.
- Minociclina o doxiciclina.
- Colistina (en casos graves y multirresistentes).
El tratamiento suele combinarse con la eliminación de dispositivos invasivos si están involucrados en la infección.
Stenotrophomonas maltophilia es una bacteria ambiental que se ha convertido en un importante patógeno oportunista en hospitales. Su resistencia a múltiples antibióticos representa un desafío clínico, y su tratamiento debe ser guiado por pruebas de sensibilidad antimicrobiana. La prevención, a través de buenas prácticas de higiene y control de infecciones en entornos hospitalarios, es clave para reducir su impacto.

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